Cuando un equipo médico deja de funcionar, la atención de los pacientes se ve afectada. Por eso conviene entender los dos tipos de mantenimiento y cómo se complementan.
Mantenimiento correctivo
Se realiza cuando el equipo ya presenta una falla. Su objetivo es diagnosticar la causa y devolver el equipo a su funcionamiento normal.
Mantenimiento preventivo
Se programa antes de que aparezcan fallas: revisión de componentes, limpieza, ajustes y pruebas de funcionamiento según lo que indica el fabricante para cada equipo.
- Reduce las paradas inesperadas.
- Permite planificar el presupuesto de repuestos.
- Deja un historial de cada equipo.
Cómo combinarlos
Lo recomendable es contar con un inventario de equipos y un cronograma de mantenimiento preventivo, y atender las fallas puntuales con mantenimiento correctivo cuando ocurran.